Piazza Santa Maria Novella es una de las plazas más grandes del casco antiguo de Florencia. De hecho, fue ampliada varias veces para acoger a las multitudes que acudían a escuchar la predicación de los frailes Dominicos, que se habían establecido en la zona en 1221 construyendo un convento. Los dos obeliscos en mármol de Giambologna, sobre cuatro tortugas de bronce, recuerdan el Palio de Cocchi, ya que, gracias a su amplitud, la plaza fue elegida como su sede.
Además de la Basílica y de la zona del convento, que también incluye la antigua Farmacia de los frailes, la plaza incluye el largo pórtico del ex Hospital de San Paolo, construido en los años 1489-96 imitando la Galería de los Inocentes de Brunelleschi. Bajo el lado derecho del pórtico se puede notar la luneta en terracota polícroma de Andrea della Robbia. La luneta representa un encuentro entre San Francisco y Santo Domingo, que según la tradición sucedió en este lugar en 1221.
Los Dominicos iniciaron la construcción de Santa Maria Novella en el siglo XIII. En 1360, la iglesia estaba casi acabada, pero las obras de la fachada se realizaron sólo en el siglo XV. Leon Battista Alberti trabajó en la construcción de la iglesia.
La obra más importante conservada en la iglesia es la “Trinidad” de Masaccio, una de las primeras obras para cuya realización se recurrió a técnicas de perspectva.
Dentro de la Basílica, además, se encuentran frescos de Filippino Lippi y de Ghirlandaio. El gran crucifijo de madera colgado en la nave central es una obra maestra de Giotto.









